El día que mire tus ojos y me absorban completamente,
el día que tu nariz se ofrezca a ser mordida,
el día que de tu boca salga un “quedate” “no te vayas”,
el día que tus labios me pidan que los devore apasionadamente,
el día en que tus manos se junten a las mias y no se separen,
el día en que me sienta segura en tus brazos,
…
ese día ESTARÉ PERDIDA.






